21.1.08

Ira, principio.

Miércoles, 3.17 hrs. No comprendo bien que hago en pie, ni por que estoy iniciando un "blog". Bueno, para ser franco desde la semana pasada que no entiendo nada en absoluto.
Sin embargo, siento que no es eso lo que me he levantado a escribir; supongo que simplemente debo escribir mientras el "mensaje" aflore desde la obscura red de pensamientos que inundan mi mente últimamente.
"Sólo son sueños, mentiras que nos decimos para pretender que nuestra vida no es tan gris y que estar 8 horas sentado frente a un computador durante 40 años no es la mayor amenaza a la que nos enfrentamos", eso dijo Juan Esa noche. Juan está muerto. Irónicamente lo soñé, pero sé que es así. Lo mató otro "sueño", uno terrorífico con dientes y garras que lo atravesaron sin dificultad. ¿Por qué? ¡No me pregunten a mí! No fue un sueño completo, solo podía ver pero no escuchar. Sin embargo debo decir que me sorprendió la fuerza que logro demostrar Juan en combate, en un principio sus golpes no parecían hacer nada más que divertir a su enemigo, pero ¡en su desesperación cogió una silla y logro asestar un golpe que lanzó a la criatura por los aires!. Lamentablemente, diría que eso la enfureció lo suficiente para causar que Juan esté muerto ahora, con su rostro desfigurado y su pecho perforado.
Esta vez, no pude salvarlo. ¿Pero acaso podía? Luego de Esa noche Juan parecía ser víctima de una desesperación expresada en ira, y eso debió lo condenó a la muerte: Si hubiese podido salvarlo hoy, mañana moriría de otra forma.
Juan, si estos "sueños" son reales ¿de qué nos sirve la ira?. Ni siquiera te preguntaste donde te llevaría y ahora has muerto a manos de "sólo un sueño".

No hay comentarios: